Una clienta nueva nos preguntó una vez por qué su bronceado anterior le había durado tan poco. Repasando lo que había hecho antes de la sesión, encontramos la respuesta: se había depilado con cera ese mismo día, no se había hidratado en días, y había llegado con perfume puesto. Tres errores que, juntos, pueden arruinar el mejor bronceado del mundo.
La preparación antes de una sesión de bronceado en cabina es tan importante como la sesión en sí. Aquí te contamos exactamente qué hacer — y qué no hacer — para sacar el máximo partido a tu tiempo en la cabina.
Antes de la sesión: la preparación que lo cambia todo
Exfolia tu piel 24-48 horas antes
La exfoliación elimina las células muertas de la superficie de la piel, que de otro modo absorberían los rayos de forma desigual y crearían manchas o un bronceado con aspecto descamado. Usa un exfoliante suave — físico o enzimático — especialmente en codos, rodillas, tobillos y zonas donde la piel es más seca. Hazlo uno o dos días antes, no el mismo día.
Hidrata bien la noche anterior
Una piel hidratada broncea de forma más uniforme y retiene el color durante más tiempo. La noche antes de tu sesión, aplica una crema corporal nutritiva de pies a cabeza. Presta especial atención a las zonas que tienden a estar más secas: codos, rodillas, pies y tobillos.
No te depiles el mismo día
La depilación — con cera, con cuchilla o con cualquier otro método — deja la piel sensible y ligeramente irritada. Exponer esa piel a los rayos UVA inmediatamente después puede causar irritación, enrojecimiento o manchas. Depílate al menos 24 horas antes de tu sesión de bronceado.
Llega limpia, sin productos en la piel
Los perfumes, desodorantes, cremas de protección solar y cualquier otro cosmético pueden reaccionar con los rayos UVA y crear manchas o cambios de color no deseados. Dúchate antes de la sesión y llega a la cabina sin nada aplicado en la piel.
Avisa si tomas medicamentos fotosensibles
Algunos medicamentos — ciertos antibióticos, antiinflamatorios y tratamientos dermatológicos — aumentan la sensibilidad de la piel a la radiación ultravioleta. Si estás en tratamiento con algún medicamento, consulta con tu médico o farmacéutico antes de la sesión.
Durante la sesión: lo que nunca debes saltarte
Una vez dentro de la cabina, hay dos cosas que son absolutamente innegociables:
- Las gafas protectoras. Los ojos no se protegen solos del UVA. Un centro de bronceado serio siempre las proporciona — úsalas.
- Respetar el tiempo de exposición indicado. Más tiempo no significa más bronceado; significa piel irritada. Confía en la valoración que hace tu especialista según tu fototipo.
"Un buen bronceado empieza dos días antes de entrar a la cabina. La piel que broncea bien es la piel que está preparada."
Después: los cuidados que alargan el resultado
El bronceado conseguido en cabina no es permanente, pero sí puede durar bastante si sabes cuidarlo:
- Hidrata cada día. El enemigo del bronceado es la sequedad. Una crema corporal hidratante aplicada a diario, especialmente después de la ducha, alarga el resultado de forma notable.
- Ducha templada, no caliente. El agua muy caliente deshidrata la piel y acelera la descamación. En las 24 horas posteriores a la sesión, prefiere temperaturas templadas.
- Espera 48 horas antes de la siguiente sesión. La piel necesita tiempo para que el proceso de melanogénesis se complete. Respetar este intervalo mejora el resultado y protege la piel.
- No exfolies en los primeros días. Espera al menos 5-7 días después de la sesión antes de exfoliar de nuevo, para no eliminar el bronceado antes de que se haya asentado.
¿Qué productos usar antes y después?
En Noxe Privé trabajamos con cremas activadoras brasileñas que intensifican el color durante la sesión y con lociones post-bronceado específicas para prolongar el resultado. Si quieres saber cuáles usar en casa, pregúntanos en tu visita — te orientaremos según tu tipo de piel.
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